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Cómo elegir una mascarilla hidratante según tu tipo de piel

Al permanecer en casa es muy fácil descuidar el aspecto personal, sin embargo esta es la mejor oportunidad para darnos un tiempo para consentirnos con algún tratamiento que nos haga lucir mejor. Pero antes de abrir tu refrigerador y tomar cualquier ingrediente para usarlo de mascarilla debes considerar varios factores para saber cómo elegir una mascarilla hidratante de acuerdo a tu tipo de piel ya que por lo general, todas suelen tener una mezcla de ingredientes comunes que cumplen la función de nutrir, hidratar, humedecer y suavizar la piel.

¿Cómo saber mi tipo de piel?

Lo primero que debes observar para saber tu tipo de piel, es su comportamiento ante el ambiente al estar libre de aditamentos. Lava tu cara y luego echa un vistazo a estas claves para identificarla, así podrás crear la mejor mascarilla para ti.

Piel seca

Se presenta en un rostro tirante, frágil o algo áspero, si tienes alguna mancha o te suele picar con frecuencia, es muy probable que tu piel sea seca. Este tipo de piel carece de los lípidos necesarios para retener la humedad. Cuando tienes la piel seca, la deshidratación suele aparecer en zonas como las mejillas y los ojos.

Piel grasa

Lo que caracteriza a este tipo de piel es el brillo en zonas como la frente y barbilla, y los poros grandes y visibles, sobre todo en las mejillas. El acné también es signo de un exceso de sebo.

Piel mixta

Las pieles mixtas tienen presencia de grasa y brillo, con poros dilatados y algunas impurezas como puntos negros en la zona T (frente, nariz y barbilla), mientras que las mejillas suelen ser normales o secas.

Piel sensible

Si sueles notar enrojecimiento, picor leve, hormigueo, o alguna vez tu piel ha reaccionado a algún producto con irritación, puedes tener piel sensible. Estas pieles pueden llegar a secarse o descamarse, incluso pueden desarrollar patologías propias de la piel seca como dermatitis atópica.

Piel madura

A medida que pasa el tiempo, la dermis va perdiendo hidratación en gran medida, gracias a la falta de colágeno. Por eso la piel madura presenta algunos rasgos de la piel seca. A partir de los 40 años, aproximadamente, la piel del rostro va perdiendo elasticidad y firmeza, y se vuelve también más fina.

¿Qué ingredientes debo buscar en mi mascarilla?

Es evidente que no todos los ingredientes son favorables para nuestra piel, algunos cumplirán la función de hidratar, mientras que otros limpiarán los excesos de grasa y exfoliarán los poros. Observa estas recomendaciones de acuerdo al tipo de piel que hayas determinado que tienes.

Piel seca

La miel nutre intensamente y además forma una barrera en la piel que retiene la humedad y la aísla de los agentes externos. También puedes buscar que tengan leche y ácido láctico para nutrir, suavizar y humectar la piel gracias a su alto contenido en calcio y vitaminas A, B y D. El brócoli y el aceite de moringa también son excelentes aliados si buscas vitaminas y ácidos grasos esenciales que nutren la piel.

Piel grasa

Debes buscar ingredientes que absorban la grasa y la suciedad de tu piel. Para este efecto, el carbón y el ácido salicílico pueden ayudar, el primero absorbe la grasa y la suciedad, mientras el segundo se encarga de arrastrar las células muertas de los poros. Las arcillas, especialmente la verde, son otros ingredientes clave de las mascarillas para este tipo de piel.

Piel mixta

Al ser un tipo de piel que mezcla ambos efectos, podrás elegir cualquier mascarilla recomendada “para todo tipo de piel”. Puedes buscar que contengan fermento de bífida, que oxigena la piel, retira células muertas y, sobre todo, equilibra la hidratación, lo que le hará bien a todas las zonas de tu rostro.

Piel sensible

Este tipo de piel requiere ingredientes antiinflamatorios y antibacterianos como el aloe vera, la manzanilla y la caléndula, tres ingredientes muy efectivos que además previenen las irritaciones y rojeces. Una mezcla entre aceite de chía, argán, sésamo y aguacate es perfecta para consentir a esta piel.

Piel madura

Para esta piel es necesario añadir ingredientes como colágeno, lavanda o baba de caracol ya que son la clave para lograr elasticidad y firmeza de los tejidos, así como su regeneración. También, el ácido hialurónico, la vitamina C, el silicio o la orquídea asiática te ayudarán a lograr suavidad en la piel.

Aquí te dejamos un par de mascarillas caseras para que sigas cuidándote durante esta temporada de aislamiento.

Mascarilla hidratante

Mascarilla de aguacate

Si abriste tu refri y encontraste un aguacate maduro, ¡no lo botes!, es perfecto para esta mascarilla. Extrae toda la pulpa, añade una cucharadita de aceite de olivo y mezcla hasta hacer puré. Aplica la preparación con un pincel y deja libres los párpados y el contorno de los ojos. Déjala actuar durante 20 minutos y enjuaga con agua fría. Puedes repetir el procedimiento una o dos veces a la semana.

Mascarilla de huevo

Visita nuevamente tu cocina y consigue una cucharada de miel de abeja, una cucharadita de aceite de olivo y la yema de un huevo. Una vez que hayas mezclado todos los ingredientes perfectamente, aplica la mascarilla con el rostro bien lavado y húmedo, y deja que actúe durante 15 minutos. Lava tu cara con agua tibia y enjuaga con agua fría para cerrar los poros.

Ahora, no hay pretexto para no mantener un cutis perfecto, aún durante la temporada de aislamiento. Desde los spas de Sandos Hotels & Resorts, esperamos verte pronto.

Tu amiga,

Martina

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